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        <title>SFLGRANADA - El Blog de SFL Granada</title>
        <link>http://sflgranada.mozello.com/blog/</link>
        <description>SFLGRANADA - El Blog de SFL Granada</description>
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                <title>La mentira os hará libres, por Laura López Paz</title>
                <link>http://sflgranada.mozello.com/blog/params/post/2204256/la-mentira-os-hara-libres-por-laura-lopez-paz</link>
                <pubDate>Fri, 14 Aug 2020 11:22:00 +0000</pubDate>
                <description>&lt;p&gt;Esto es muy grave. Contar la verdad en política se está convirtiendo en un acto revolucionario. Esto es muy grave. España se está convirtiendo en un país en donde la mentira se está empleando como una herramienta más a la hora de hacer política.&lt;br&gt;En una democracia sana, más allá de nuestra ideología y de nuestras preferencias políticas, a cualquier ciudadano le debería de indignar el uso partidista de los Medios de Comunicación públicos (como Radio Televisión Española) o la manipulación que se hace en ciertos organismos públicos (como el Centro de Investigaciones Sociológicas) ya que, a través de estos actos, el Gobierno está justificando la mentira institucional.&lt;br&gt;Cuando frente a la transparencia y a la honradez política, se apuesta por la mentira constante, no sólo se ocultan las cifras, los datos o la veracidad de aquello que se defiende, sino que afecta a la credibilidad que el ciudadano deposita en nuestras políticas gubernamentales. De este modo, si el representante de la sociedad no hace aquello que predica y resulta ser incoherente, los ciudadanos dejarán de confiar en él.&lt;br&gt;De esta manera, lamentablemente, en España, durante estos meses, se ha normalizado la mentira, se ha justificado la opacidad y se ha eliminado la transparencia institucional.&lt;br&gt;El desparpajo y la naturalidad con la que los representantes políticos hablaban de un hipotético ‘Comité de Expertos’ (del que se negaron a dar los nombres de sus componentes en su día) provocó que se descubriese (meses más tarde) que ese ‘Comité de Expertos’ no existía y que las medidas, políticas, proyectos y normativas referentes a los cambios de fase de las Comunidades Autónomas (y que, supuestamente, se basaban en criterios sanitarios) se estén poniendo en cuestión.&lt;br&gt;De esta forma, cuando la oposición exigía transparencia, no se dijeron los nombres de los integrantes del Comité de Expertos. Cuando las Comunidades Autónomas exigían explicaciones, no se dijeron los nombres de los integrantes del Comité de Expertos. Cuando necesitábamos criterios sanitarios, se respondía a intereses políticos. Cuando necesitábamos sinceridad, se institucionalizaba la mentira. Cuando necesitábamos honestidad y dignidad política, se les estaba faltando el respeto al conjunto de todos los españoles.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En política, la rendición de cuentas hace referencia a la representación identificada con sometimiento a una rendición de cuentas (‘accountability’). Desde esta perspectiva, el representante es aquél que debe responder por su actuación ante su representado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;De este modo, varias ideas clave se pueden señalar sobre el concepto de ‘accountability’:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- La ‘accountability’ hace referencia a la capacidad para asegurar que los funcionarios públicos rindan cuentas por sus conductas, es decir, están obligados a justificar y a informar sobre sus decisiones y a que eventualmente, puedan llegar a ser castigados por ellas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- La ‘accountability’ del poder político puede ser legal o política.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Según March y Olsen, la ‘accountability’ se centra en una lógica basada en la “rectitud”: los actores políticos son juzgados sobre la base del cumplimiento de procedimientos considerados “correctos” en tanto los mismos se ajustan a procedimientos legales preestablecidos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Mediante la separación de poderes, el reconocimiento de derechos fundamentales y el sistema de pesos y contrapesos, el constitucionalismo moderno establece instituciones que permiten poner límites a la arbitrariedad del poder del Estado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Además, los derechos fundamentales brindan salvaguardas institucionales contra las intromisiones ilegales de los funcionarios del Estado en contra de los ciudadanos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Por todo ello, no se debería de consentir que la mentira se normalizase, pero tampoco, que la manipulación se institucionalizase, ya que, tanto la mentira como la manipulación, están dañando el sistema democrático, pero también, la confianza que la ciudadanía deposita en nuestros gobernantes y representantes políticos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Inmersos en una pandemia mundial, con un sistema sanitario debilitado, un sistema económico dañado y un sistema político deteriorado, exigirles a nuestros gobernantes que no nos tomen el pelo no es una cuestión de ideología, es una cuestión de dignidad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las mentiras suponen la pérdida de confianza, la limitación de la credibilidad gubernamental, la ofensa a nuestra capacidad intelectual, el daño en nuestra calidad institucional, la vulnerabilidad de nuestro sistema democrático, la manipulación de nuestras organizaciones y la opacidad en nuestra política estatal.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y no, las mentiras no nos hacen libres. Las mentiras nunca nos harán libres.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las mentiras nos están encarcelando.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las mentiras no son el camino.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Llegados a esta situación, la pregunta es, ¿cuántas mentiras más vamos a soportar?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;</description>
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                    <item>
                <title>El secuestro de los Derechos Humanos, por Pablo Mora Pérez</title>
                <link>http://sflgranada.mozello.com/blog/params/post/2195973/el-secuestro-de-los-derechos-humanos-por-pablo-mora-perez</link>
                <pubDate>Tue, 04 Aug 2020 17:48:00 +0000</pubDate>
                <description>&lt;p class=&quot;p1 moze-justify&quot;&gt;&lt;span class=&quot;s1&quot; style=&quot;font-kerning: none;&quot;&gt;Decía Hobbes que el Estado era un “dios mortal”, entre sus tentáculos en esta fatídica crisis nos encontramos, mientras nos dan pan y circo para no ver que el Estado en su afán de su propia supervivencia, está aumentando. Dentro de esta crisis o mejor dicho; dentro de esta estafa perpetua llamada Estado del bienestar se están lanzando mensajes que llevan años repitiéndose cual canción popular se tratase, esta fórmula se basa en dos pilares: más Estado y más Derechos Humanos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;p1 moze-justify&quot;&gt;&lt;span class=&quot;s1&quot; style=&quot;font-kerning: none;&quot;&gt;Los liberales, o al menos los que nos consideramos liberales no teológicos (no dogmáticos) tenemos la misión de&lt;span class=&quot;Apple-converted-space&quot;&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;dar a conocer la siguiente consigna: Menos Estado se traduce en más Derechos Humanos. A ojos de un progresista medio, de aquel preocupado por el alarmismo climático o que piensa que todas las culturas son aceptables y los europeos somos unos etnocéntricos, le puede parecer una locura, ¿cómo vamos a necesitar menos Estado sí es el Estado el garante de los Derechos humanos?, ¿no es el Estado quién me tiene que regalar una casa, proporcionarme un trabajo y cuidarme cómo sí fuera un ser disfuncional que no se vale por sí mismo? Lo cierto es que la declaración universal de los DD.HH se remonta a 1948, pero anteriormente ya existían autores liberales como &lt;i&gt;Thoreau &lt;/i&gt;el cual ya reclamaba la abolición de la esclavitud humana. Pero la pregunta es, ¿cómo unos cuantos progres de mansión, han secuestrado los Derechos Humanos? La cuestión se encuentra en la educación. Pedir al individuo que piense hoy día de forma racional, es equivalente a pedirle a una persona “fitness” que vaya al McDonald´s, lo hará una vez en semana o casi nunca.&lt;span class=&quot;Apple-converted-space&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;p1 moze-justify&quot;&gt;&lt;span class=&quot;s1&quot; style=&quot;font-kerning: none;&quot;&gt;Por tanto, nos encontramos ante dos tesituras: personas que se dejan arrastrar por el “ser” un justiciero social y se deja llevar por la propaganda posmarxista de que sólo el Estado puede ser garante de los Derechos Humanos (que por cierto los regímenes socialistas los quiebran uno por uno) o personas que tienen preconcebido la bondad de la izquierda. Lo cierto es que ambas premisas están equivocadas. Cómo bien he dicho anteriormente, el socialismo/comunismo/socialdemocracia y todas las doctrinas que rehúsan del capitalismo están atentando contra la propia declaración de los Derechos Humanos. Es decir, el &lt;i&gt;Artículo 3 &lt;/i&gt;que nos habla del derecho a la vida y a la libertad no se cumple en ningún país con tendencia socialista, es más, la vida y la libertad se ven aniquiladas en pos del bien común o la mal llamada “libertad colectiva” y el derecho a la vida y libertad es inexistente sí eres disidente de las actuaciones del propio Estado. Ya vemos los métodos de &lt;i&gt;gulag &lt;/i&gt;pero también asistimos en nuestros Estados modernos en una especie de &lt;i&gt;muerte civil &lt;/i&gt;por no seguir los dogmas preestablecidos faltando así también al &lt;i&gt;Artículo 9 &lt;/i&gt;de esta misma declaración. Los artículos más importantes o más destacables serían los &lt;i&gt;Artículos 17, 18, 19 y 20 &lt;/i&gt;los cuales nos hablan del derecho de propiedad, libertad religiosa y de pensamiento, libertad de opinión y de asociación, derechos que deben de ser rigurosamente cumplidos para la mantención de una sociedad no totalitaria. Me llama la atención que no exista el “&lt;i&gt;derecho a no ofenderse” o “el derecho a meter a la cárcel a los intolerantes” &lt;/i&gt;que exige mucho la bancada progresista de este país, pero lo cierto es que no, en un Estado de Derecho basado en los principios liberales todos cabemos, a diferencia de las demás formas de Estado en las cuales el “Leviatán es tan grande, que es incontrolable”.&lt;span class=&quot;Apple-converted-space&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;p1 moze-justify&quot;&gt;&lt;span class=&quot;s1&quot; style=&quot;font-kerning: none;&quot;&gt;Los Derechos Humanos son pues, una declaración abierta que aglutina aquellos derechos llamados “de segunda generación”, vivienda, alimentación, seguridad social, etc. Lo cierto es que aquí viene la falla: estos derechos no tienen porqué emanar del Estado. Algo que llevan muy bien los EE.UU y aquí, que nos la damos de solidarios no cumplimos mucho es el sentimiento de la comunidad. ¿Por qué la caridad privada o las asociaciones libres no pueden satisfacer dichos bienes?, ¿por qué una cobertura social tiene que ser el Estado y no una institución privada y altruista? Tenemos que repensar estas cuestiones y ponerlas sobre el tablero, el Estado no es garante de los Derechos sociales, la comunidad en su libre organización los va a suplir. Sí pusiéramos en una balanza el trabajo social en un barrio común, quién ganaría; ¿Caritas o un comedor social público? Ahí lo dejo.&lt;span class=&quot;Apple-converted-space&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;p1 moze-justify&quot;&gt;&lt;span class=&quot;s1&quot; style=&quot;font-kerning: none;&quot;&gt;Por tanto, aquellos que creemos en los tres pilares fundamentales para cualquier civilización, las consignas de vida, libertad y propiedad debemos volver a utilizar la palabra “derechos humanos”, debemos arrebatar a las ONG´s subvencionadas, a los políticos comunistas disfrazados de socialdemócratas y los Estatistas de salón el monopolio de la defensa de los Derechos humanos que no son más, que la defensa del verdadero liberalismo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description>
            </item>
                    <item>
                <title>Crisis de legitimidad: El deterioro de las instituciones, por Laura López Paz</title>
                <link>http://sflgranada.mozello.com/blog/params/post/2189017/crisis-de-legitimidad-el-deterioro-de-las-instituciones-por-laura-lopez-paz</link>
                <pubDate>Mon, 27 Jul 2020 10:06:00 +0000</pubDate>
                <description>&lt;div&gt;Las instituciones políticas, entendidas como las reglas del juego formales e informales y las organizaciones formadas por grupos de individuos con el fin en el que las crean y las aplican, han estado presentes en el proceso de socialización humana a lo largo de los tiempos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En efecto, desde nuestra perspectiva occidental, la Ciencia Política arranca en Grecia en el Siglo IV, cuando Platón y Aristóteles comenzaron a estudiar los fenómenos y las instituciones políticas de forma sistemática y rigurosa apoyándose en un amplio examen de hechos para encontrar la mejor forma de Gobierno para resolver el gran problema de los griegos en su tiempo: los constantes y sangrientos enfrentamientos civiles.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A lo largo de los siglos, las personas nos hemos visto obligas a relacionarnos en sociedad, a dialogar, colaborar y cooperar entre nosotros de cara al desarrollo de nuestra comunidad y a la mejora de nuestro crecimiento personal. De este modo, es curioso que, en las últimas décadas, el diálogo, la colaboración y la cooperación han estado en entredicho en las democracias actuales.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Centrándonos en el caso de España, la opacidad institucional se ha vuelto una máxima en nuestros días. Con la tragedia del Covid-19 en nuestro país, la transparencia democrática se ha visto afectada en todos los ámbitos de la esfera política española.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando más necesitábamos un Gobierno sincero, honesto, claro y cristalino, nos topamos con un Gobierno que, viéndose afectado por la gravedad de la situación, le resultó difícil mostrar credibilidad a la hora de dar a conocer las cifras de fallecidos, enfermos y víctimas por la pandemia del Covid-19.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una situación sin precedentes necesitaba, más que nunca, una altura de miras y un sentido de Estado que muchos de nuestros dirigentes fueron incapaces de mostrar. Cuando más se necesitaba a gestores capaces de coordinar esfuerzos en la lucha contra el virus, más demagogos, todólogos y futurólogos teníamos. Cuando más sinceridad necesitábamos, más medias verdades teníamos. Cuando más madurez y responsabilidad necesitábamos, más paternalismo teníamos.&lt;/div&gt;&lt;p&gt;Es sobradamente conocido como las injerencias del Estado en nuestras vidas son permanentes y constantes pero el problema radica cuando, al individuo, en lugar de dotarle de responsabilidad individual, se le dota de infantislismo, sobreprotección e injerencia externa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La complejidad de la situación económica, social y política generada debido a la pandemia del Covid-19 ha cuestionado la fortaleza de nuestro sistema sanitario, nuestro sistema económico y nuestro sistema institucional, pero, en menor o mayor medida, también ha cuestionado la fortaleza de la responsabilidad individual que siempre (y ahora más que nunca) todos los individuos deberíamos de mostrar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Con miedo a los rebrotes y a los repuntes, con temor a otro colapso sanitario, con pánico a un nuevo Estado de Alarma y con pavor hacia un nuevo desplome económico (del que tardaremos años en salir adelante), España y todos y cada una de las personas que lo habitan, deberíamos de dar un paso hacia adelante en la conciencia colectiva, la empatía social y la responsabilidad individual a la hora de evitar cometer toda clase de actos que puedan llegar a perjudicar la salud pública.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los días se suceden, el cansancio del personal sanitario es evidente, la crispación política es palpable y la radicalización ciudadana es una realidad. Hoy más que nunca debemos de apostar por aquellas propuestas y medidas políticas ejemplares que reivindiquen el buen gobierno, la transparencia, la diginificación de la política, el sentido de Estado, la colaboración ciudadana, la cooperación público-privada, la capacidad de gestión, la facilidad de organización, la eficiencia estatal y el desarrollo del trabajo autónomo y conjunto en el ámbito municipal, autonómico, nacional e internacional.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Según Juan José Linz, hay elementos como la socialización política mediante la familia y la educación, los Medios de Comunicación, la tradición, el carisma personal de los líderes, la eficacia y la efectividad o la identificación con el Estado o la nación que son propios de la legitimidad de los Estados Democráticos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La legitimidad es un elemento fundamental del Estado que hace posible que los gobernantes tengan el derecho a mandar y a ejercer su autoridad mientras que, consecuentemente, los gobernados tienen la obligación de obedecer. Cuando aceptamos la legitimidad estatal lo hacemos motivados por una creencia relacionada con los valores&amp;nbsp;de equidad, la justicia o la bondad de las acciones y leyes que emanan de las autoridades gobernantes.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Durante estos meses, el Covid-19 ha provocado muertes, miedo, destrucción, dolor, daño, tristeza y debilidad entre todos los actores que forman parte del sistema internacional. El mal ha sido incalculable, apostemos ahora por el bien.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Llegó el momento. No podemos dar ni un paso atrás.&lt;/p&gt;</description>
            </item>
                    <item>
                <title>Mundo rural, Dios y anarquía, por Alberto Rodríguez Cabrerizo</title>
                <link>http://sflgranada.mozello.com/blog/params/post/2182592/mundo-rural-dios-y-anarquia-por-alberto-rodriguez-cabrerizo</link>
                <pubDate>Mon, 20 Jul 2020 15:39:00 +0000</pubDate>
                <description>&lt;div&gt;El escrito que desarrollo a continuación, es un pequeño ensayo dirigido a la demostración de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;por qué una anarquía capitalista, tradicional y desarrollada en el entorno rural es a mi parecer la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mejor forma de organizar la sociedad ante la ausencia de Estado u cualquier otro ente de poder.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esta opinión nace de la influencia de ciertos intelectuales del ámbito paleolibertario y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;anarcotradicionalista, reflexiones propias y síntesis de los dos anteriores. Puntualizar también que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;no es un ensayo sobre como organizar una sociedad anarquica en su totalidad, sino que partiendo de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;un supuesto anárquico (a parecer de cada cuál) exponer por qué el modelo paleo, rural y católico es,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;para mí, la mejor forma de organizarse, mantenerse y desarrollarse, tanto a nivel individual como&lt;/div&gt;&lt;div&gt;colectivo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Antes de empezar ruego al lector que cambie el chip y se ponga el chip anarquista para la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mejor visión y entendimiento de los conceptos económicos, sociales y religiosos desarrollados a&lt;/div&gt;&lt;div&gt;continuación.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Definamos cuál va a ser la sociedad a la que nos vamos a referir para consumar la base del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ensayo y el consiguiente desarrollo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entendamos sociedad rural una agrupación de individuos que oscile de forma aproximada&lt;/div&gt;&lt;div&gt;entre los 100 y 10.000 habitantes. Aparte, esta ha de tener una serie de características como trabajo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;relacionado con el entorno medioambiental, cercanía de los individuos y relación entre los mismos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y capacidad de la comunidad de exportar e importar mano de obra, manufacturas, materias primas y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;servicios en la propia comunidad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El tener trabajo ligado al medioambiente de la zona es fundamental por varios motivos como&lt;/div&gt;&lt;div&gt;son el hecho de que los terrenos privatizados tengan propietarios (colectivos o individuales) que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;gestionen la explotación, mantenimiento y demás características económicas y medioambientales.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Todo esto, bajo las propias características económicas capitalistas llevarían a una optimización del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;proceso en ambos campos creando una riqueza no ya individual sino intrínseca a la delimitación del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;municipio y consecuentemente a sus habitantes. Podríamos pensar que la situación diese a un&lt;/div&gt;&lt;div&gt;oligopolio o incluso a un monopolio de las fincas a explotar. Si analizamos la costumbre ( a nivel&lt;/div&gt;&lt;div&gt;jurídico) y la interacción de diversos agentes económicos y sus respectivas actividades nos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;encontramos primero con una solución legal e histórica y en segundo lugar una solución económica&lt;/div&gt;&lt;div&gt;procedente de la fragmentación del poder sin que ninguno de sus miembros tenga un peso notable y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que aparte por la propia naturaleza de las actividades desarrolladas, el mutuo entendimiento se&lt;/div&gt;&lt;div&gt;vuelve prácticamente obligatorio. De lo anterior, surgiría una red de cooperación socio-económica y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;científica (ámbito ligado al estudio de la naturaleza) que se traduciría en una optimización de los&lt;/div&gt;&lt;div&gt;recursos naturales, mejora de la biodiversidad, medioambiente y un impulso a la iniciativa privada&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en busca de nuevos recursos o formas de optimizar la explotación y uso de los mismos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La cercanía entre individuos y la relación entre los mismos vendría por tres vertientes:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;económica, social y religiosa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A nivel económico la existencia de comercios locales, las actividades anteriormente&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mencionadas y el intercambio comercial llevaría a una red de interacciones que por su propia&lt;/div&gt;&lt;div&gt;naturaleza llevaría a los individuos a relacionarse, conocerse y cooperar entre ellos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A nivel social la estancia en estos comercios, la realización de la actividad económica, la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;familia y criterios comunes crearían lazos sociales entre los mismos rehusando la atomización y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;aislamiento de los mismos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuanto hablamos de libertad e individuo, entendemos libertad la de cada cuál para su&lt;/div&gt;&lt;div&gt;proyecto de vida siendo este consecuente de sus actos y consecuencias. Siendo obvio, la no&lt;/div&gt;&lt;div&gt;intromisión en la propiedad o vida de terceros en perjuicio de estos. En cuanto al individuo, no lo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;entendemos en una forma atomista, sino que, de una forma más libertaria y tradicional, solo se es&lt;/div&gt;&lt;div&gt;individuo con su exclusividad y características en la comunidad a la que se pertenece, es donde se&lt;/div&gt;&lt;div&gt;nos conoce por nuestras características y somos parte presente de algo, en este caso la comunidad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A nivel religioso aparece quizás la unión más fuerte, ya que aparece el concepto de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;parroquia donde unos fieles comparten una moral, palabras, reflexiones, festividades, emociones y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;principios que no solo crea un sentimiento de pertenencia a una comunidad, sino también, una&lt;/div&gt;&lt;div&gt;moral común que dará a unas pautas de comportamiento más o menos homogéneas y a una claridad&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en cuanto a juicios morales se refiere (en el sentido que le daba Stuart Mill). Además los rituales&lt;/div&gt;&lt;div&gt;religiosos a su vez, fomentan la unión de estos y el sentir común de ver al prójimo de forma más&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cercana pudiendo llegar a establecer lazos afectivos incluso que son la mejor forma de garantizar&lt;/div&gt;&lt;div&gt;una caridad efectiva, espontánea y totalmente altruista a la hora de ayudar a ciertos individuos que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;pudieran verse en situaciones complicadas de forma temporal.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La moral procedente de la doctrina católica emanada de la interpretación de los diez&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mandamientos, pecados capitales y paradojas bíblicas constituirían una oportunidad de virtuosismo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y a la vez un faro moral para que individuos libres actúen consecuentes a estos pecados y al&lt;/div&gt;&lt;div&gt;conocimiento de que su salvación será individual. Estableciendo así, unos límites espontáneos y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;divinos que garantizarían un orden y garantía hacia la propiedad privada y la vida.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hasta ahora, el escueto análisis ha sido a nivel socio-económico y religioso. En este&lt;/div&gt;&lt;div&gt;apartado vamos a desarrollar la parte propia de la visión paleolibertaria. Intentaré destacar, los que a&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mi juicio y entendimiento, son los elementos principales, para huir de una excesiva extensión que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;podría ser objeto interesante de otro estudio, no siendo este el caso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La primera institución a destacar es la familia. La familia, es un pilar fundamental a nivel&lt;/div&gt;&lt;div&gt;social, económico, religioso y sobre todo una figura de contrapeso enorme al Estado. Esta tiene la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;misión de cuidar, unir y facilitar el desarrollo de los individuos de cara al futuro. A nivel más&lt;/div&gt;&lt;div&gt;general, la familia surge como un elemento de protección mutua entre dos personas ante distintos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;aspectos de la vida y también como un entorno idóneo para la crianza de los hijos. A nivel&lt;/div&gt;&lt;div&gt;tradicional la familia siempre ha sido fundamental y gracias a ella la humanidad ha avanzado en&lt;/div&gt;&lt;div&gt;gran modo a lo largo de la historia. La crianza, la seguridad altruista de vida para cuidar de los&lt;/div&gt;&lt;div&gt;familiares desvalidos, la unión económica en busca de un futuro mejor, la transmisión de valores&lt;/div&gt;&lt;div&gt;morales, experiencias empíricas y conocimientos han sido su principal función y siempre llevadas a&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cabo de forma única e inimitable para otras figuras sociales. De hecho, el Estado moderno ha tenido&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el afán de nacionalizar estas tareas en busca de la disolución de la familia para romper la unión&lt;/div&gt;&lt;div&gt;entre los individuos, transmisión de la moral y sobre todo tener a individuos desvalidos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;dependientes del Estado para legitimar su demoníaca existencia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La segunda institución es la Iglesia. Entendiendo a esta no como al Estado vaticano, sino&lt;/div&gt;&lt;div&gt;como la parroquia, fieles, pastores, Dios y la interacción de las mismas. La Iglesia deja clara la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;existencia de pecado y virtuosismo constituyendo una moral, en el caso de la católica libertadora y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;contraria a la fuerza y dogmatismos (véanse los fariseos) que en el caso del Estado vulnera. Siendo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el pecado más notable del Estado el pecado original aparte del uso de la fuerza para la imposición&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de ciertos criterios y valores asociados a sus fines y disolución de la esencia del individuo y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cooperación de los mismos en pro de monopolizar el poder de los mismos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La tercera y última institución más notable serían las asociaciones de individuos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entendamos dentro de esta definición a las mutuas, cooperativas de ahorro y sindicatos. Siendo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;estos elementos entes que tras una cooperación social buscan proteger y obtener un fin individual de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;forma colectiva a través de la cooperación y adaptándose a la situación de cada uno de ellos. Una&lt;/div&gt;&lt;div&gt;vez más aparece la nacionalización y regulación de los mismos por parte del Estado ya que estos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;son elementos de mercado que siempre han sido de contrapeso al poder y que desde la aparición del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estado moderno han perdido presencia y poder por la presión estatal, regulación y nacionalización&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de los mismos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En cuanto a los valores paleolibertarios voy a coger aquellos fundamentales y que más&lt;/div&gt;&lt;div&gt;transcendencia tienen con el resto de elementos ya mencionados y que constituyen también un&lt;/div&gt;&lt;div&gt;elemento distintivo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El valor esencial, inherente a la esencia humana en libertad, es el trabajo. El trabajo duro y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;todo lo que conlleva como son responsabilidad, esfuerzo, compromiso, estoicismo, superación...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sirven para establecer unos pilares bastantes firmes en contra de valores hedonistas o en contra de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;vicios contraproducentes al desarrollo del individuo. El trabajo apuesta en pro de una reducción&lt;/div&gt;&lt;div&gt;presente del nivel de vida traducida en un bienestar futuro que no solo beneficia a nivel individual y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;familiar, sino que aporta un capital a la sociedad para llevar a cabo proyectos que constituyen un&lt;/div&gt;&lt;div&gt;elemento fundamental de desarrollo y mejora de la sociedad. Esto que acabo de mencionar es el&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ahorro y la inversión procedentes de la remuneración del trabajo y que sin el trabajo de los mismos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;no llegan a constituir ese trinomio de desarrollo y mejora a largo plazo de la sociedad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Toda esta cultura del trabajo y régimen económico capitalista, anti keynesiano y anti&lt;/div&gt;&lt;div&gt;consumista por ende darían a una cultura financiera generalizada que también vendría apoyada por&lt;/div&gt;&lt;div&gt;principios religiosos como el pecado de la avaricia, gula o pereza. La acumulación avara de capital&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sin inversión del mismo (multiplicar los panes y los peces) no da beneficio alguno al prójimo, la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;inversión de este sí. La gula nos incita a evitar el consumo excesivo en pro del ahorro y la pereza&lt;/div&gt;&lt;div&gt;nos insta a trabajar duro. Si cogemos todo lo mencionado en conjunto nos aparece un individuo y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sociedad donde los vicios (drogas, prostitución, juego...) aparte de mal vistos moralmente, no&lt;/div&gt;&lt;div&gt;tendrían notoria cabida por el hecho de ser contraproducentes a los principios anteriormente&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mencionados y no despertar gran atención.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Otro valor y en relación a la temática del ensayo es la agricultura, ligada a los valores del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;trabajo y los socio-económicos. Quizás la interpretación tradicionalista de este factor sería el hecho&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de que el cuidar la tierra, la propiedad, el entorno en el que vives y disfrutar de los frutos de tu&lt;/div&gt;&lt;div&gt;trabajo incentivan a que mediante la familia las generaciones venideras hereden la cultura del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;trabajo y el sentimiento de comunidad del paraje al que pertenecen.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Como conclusión final, la naturaleza, la creación divina, el orden espontáneo de las mismas,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la religión y principios católicos, la cultura del trabajo, la repulsión del hedonismo y una moral en&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cierto modo común entre los individuos establece una red de cooperación socio-económica,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;intelectual y un orden que favorece y establece un sentido generalizado hacia el desarrollo y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;progreso de la libertad individual y sus aportaciones a la sociedad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El individuo que predique estos principios no caerá en el pecado original, admitirá la figura&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de un ser superior (Dios) y por ende no entorpecerá y regulará la vida del prójimo ni usará la fuerza&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sobre el mismo para ello.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Para puntualizar, quiero dejar claro que la sociedad rural posee estas características, para mí&lt;/div&gt;&lt;div&gt;idóneas, que en otro tipo de sociedades no se dan o no de la misma forma y por lo tanto se alejan&lt;/div&gt;&lt;div&gt;del orden que constituye esta. Las tradiciones y el mundo rural han sido, son y serán parte de la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;costumbre y esencia de muchos individuos, solo su cultivo, predicación y realización nos salvan de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;perder parte de nuestra esencia y libertad.&lt;/div&gt;</description>
            </item>
                    <item>
                <title>Todas las vidas importan, por Carlos Mancheño Caballero.</title>
                <link>http://sflgranada.mozello.com/blog/params/post/2165473/todas-las-vidas-importan-por-carlos-mancheno-caballero</link>
                <pubDate>Mon, 29 Jun 2020 17:59:00 +0000</pubDate>
                <description>Es imposible no conmoverse ante las imágenes que relatan el trágico asesinato de
George Floyd. En los instantes inmediatos a que la viralización del crimen vimos
resurgir la llama de la lucha por los derechos civiles y las ansias de justicia de un amplio
sector de la población estadounidense (especialmente en la población negra) que salió
a las calles a protestar contra la brutalidad policial encarnada en la muerte de Floyd,
brutalidad condenada por la inmensa mayoría de la población, porque aunque algunos
se empeñen en negarlo, es consenso social el que prácticamente nadie (por supuesto
tampoco el presidente Trump) apruebe semejante atrocidad.&amp;nbsp;&lt;div&gt;&lt;br&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los problemas empezaron cuando los manifestantes obviaron tomar medidas de
seguridad, ignorando la pandemia que asola el mundo (y con especial hincapié a EEUU)
para salir a la calle guiados por una de las banderas más bellas y al mismo tiempo más
peligrosas que se pueden enarbolar: la igualdad. Las que comenzaron siendo
manifestaciones pacíficas de protesta pronto fueron invadidas por la violencia y el
vandalismo. Al llegar la noche comenzaron los saqueos, la quema de edificios, las
agresiones. Al ponerse el sol, la cara amable de la justicia social dejó paso a la
ferocidad de los encapuchados y el radicalismo. Secundados por el blanqueamiento de
los demócratas, las hordas antifas se aventuraron a culpabilizar al estado (no solo al
gobierno) y a desafiar la legitimidad del presidente.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Desde España el paisaje ha sido especialmente curioso. Los mismos que se frotaban las
manos señalando a Ayuso y Abascal como responsables de un hipotético nuevo
rebrote que no se ha dado (complicado en manifestaciones en coches), han sido los
mismos que han aplaudido a las miles de personas que sin medidas de seguridad
protagonizan la violencia política en territorio useño. ¿La diferencia?: el relato.
Mientras que en España las manifestaciones venían a desacreditar a los suyos, las
americanas venían a desacreditar a Trump.
No es la primera vez que EEUU vive disturbios similares a los que hemos asistido en las
últimas semanas. Anteriormente en los años 1965, 1977 y 1992 distintas protestas
afectaron gravemente al país. Las revueltas perjudicaron al conjunto de la sociedad
estadounidense, no solo a los blancos. En 1977 vimos como las hordas violentas
atacaban los comercios italianos y latinos, obligando a sus propietarios a defenderlos
con armas de fuego ante la incapacidad de la policía para frenar el vandalismo. Lo
mismo ocurrió en 1992 con los comercios coreanos en Los Ángeles. De la historia
aprendemos que los disturbios no tuvieron resultados prácticos más que agrandar el
estigma sobre la comunidad negra (estigma, gracias a Dios, cada vez más minoritario) y
provocar dolor y muerte a muchos inocentes (a aquellos que hoy defienden la
violencia como único método para alcanzar la igualdad les vendría bien juntar las
imágenes del asesinato de Floyd con el de Reginald Denny para darse cuenta de a
dónde lleva su antifascismo).&amp;nbsp;
&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Cuál ha sido la causa de los disturbios? ¿los abusos policiales?, ¿la intolerancia?, ¿el
racismo?. Es innegable que el racismo existe en Estados Unidos y que el peso en su
historia es inmenso, pero hay que saber diferenciar entre decir que en Estados Unidos
hay racismo y decir que Estados Unidos es racista. Casi 60 años después del histórico
discurso de Martin Luther King los cambios en la sociedad norteamericana han sido
exponenciales y la lucha por los derechos civiles a incardinado la igualdad de razas
como línea roja y plataforma sobre la que construir la convivencia entre las diversas
etnias de la nación. Las constantes apelaciones a la antigua América esclavista y a los
linchamientos del Ku Klux Klan tienen que sostenerse con datos que reflejen una
verdadera continuidad, un puente sostenido entre aquél entonces y la situación de la
comunidad negra en 2020. Anclarnos en un pasado ya superado y resucitarlo
sistemáticamente a día de hoy es un escaso favor a una comunidad negra que se ve
mayormente representada en los estratos más pobres del país debido a la influencia
del entorno, pero no a la raza. Que el sistema racista de hace un siglo deje en herencia
que la representación de negros en los sectores más humildes sea mayor, no hace
racista al sistema actual ni justifica que el racismo sea el que mantiene a los negros en
las clases más bajas. La permanencia de la pobreza entre la población negra no se debe
a una sistemática discriminación por parte de la población blanca que a estas alturas es
marginal. Del mismo modo, el hecho de que haya abusos policiales contra los negros
se debe a las altas tasas de delincuencia que se dan en dicho grupo de población (la
cual no se da a raíz de que los policías como colectivo sean racistas, ni al color de la
piel de nadie, sino porque hay una más que demostrada asociación entre la
delincuencia y los barrios más depauperados, donde muchas veces se concentra la
minoría negra). Se ha heredado la pobreza, cierto, pero no el sistema racista.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Concluyendo que el problema no está en la raza sino en la pobreza, tendremos que
atañer soluciones para acabar con ella, soluciones que irremediablemente estarán
unidas a la libertad económica, esa que tan poco les gusta a los violentos que van
sembrando de odio cada comercio que pueden vandalizar, ni a los que desde la
distancia les aplauden. La victimización de la minoría y culpar al blanco de hoy del
esclavismo de hace siglo y medio solo sirve para generar una irracional lucha de razas
cuya aportación a acabar con la brutalidad policial o impulsar el ascensor social es
nula. La sociedad no está formada de razas homogéneas, sino de individuos
heterogéneos.&lt;/div&gt;</description>
            </item>
                    <item>
                <title>El verdadero paso al frente en la crisis del Covid-19, por André Moitinho de Almeida Rodriguez.</title>
                <link>http://sflgranada.mozello.com/blog/params/post/2162126/el-verdadero-paso-al-frente-en-la-crisis-del-covid-19-por-andre-moitinho-de</link>
                <pubDate>Thu, 25 Jun 2020 18:46:00 +0000</pubDate>
                <description>&lt;div class=&quot;page&quot; title=&quot;Page 1&quot;&gt;
			&lt;div class=&quot;section&quot;&gt;
				&lt;div class=&quot;layoutArea&quot;&gt;
					&lt;div class=&quot;column&quot;&gt;
						&lt;p&gt;España es uno de los países más golpeados por esta crisis, en gran medida se ha debido a
la gestión ineficiente, tardía y arbitraria por parte del gobierno, pero el impacto humanitario
de esta crisis hubiera sido mucho peor si no fuera por la actuación de la sociedad civil,
asociaciones y empresas de España. En esta crisis hemos visto cómo mientras la
administración pública perdía el control de la situación, paralizada y confundida, han sido los
ciudadanos quienes han dado un paso al frente y han actuado para encontrar soluciones.
Empresas que han realizado un gran esfuerzo en mantener sus costes de personal, ya que
a estos se les impedía trabajar, y otros grandes esfuerzos para adaptar la estructura
productiva y logística para proveer de material sanitario a los hospitales. Recordamos como
Inditex llenó un Boeing 747 con más de un millón y medio de mascarillas y setenta y cinco
mil trajes de protección, en un momento de absoluto caos y escasez de medios. Pero el de
Inditex no es el único caso, encontramos multitud de ejemplos como SEAT, El Corte Inglés,
Iberia, incluso empresas de bebidas alcohólicas empezaron a fabricar alcohol sanitario.
También nos encontramos con propuestas ciudadanas, como campañas de crowdfunding
para destinar fondos a distintas instituciones con labores humanitarias, y colaboraciones
entre asociaciones como Cruz Roja y Students For Liberty España, que lanzaron una
campaña de financiación para garantizar las medidas de higiene y la eficacia del lado más
humanitario de esta crisis, que ha supuesto una tragedia para miles de familias y la ruina
económica de otras muchas. La sociedad civil ha sido el auténtico contingente del virus,
hemos visto casos de ciudadanos con impresoras 3D domésticas que lograban imprimir
respiradores para donarlos a los hospitales, y miles de casos de gente que se ha dedicado
a confeccionar mascarillas para sus vecinos o hacerle la compra a personas especialmente
vulnerables.
&lt;/p&gt;
						&lt;p&gt;Esta cara bonita de la historia contrasta radicalmente con el lamentable y decepcionante
papel que ha tomado el gobierno en la gestión de la crisis, al que parecía que lo único que
le importaba realmente era la opinión de los medios, a los cuales ha tratado comprar de
múltiples formas, y que ha intentado desvincularse del desastre sanitario en vez de tomar
medidas y asumir responsabilidades. La situación ha sido esperpéntica: incautación de
material sanitario de la sanidad privada, impedimentos de todo tipo para la adquisición de
material por las CCAA, compra de material falso a proveedores no oficiales, desprotección
absoluta de los trabajadores sanitarios... realmente lo único en lo que se le puede
reconocer mérito a la actuación del gobierno es en su campaña de desinformación, que ha
logrado frenar notablemente el deterioro de su imagen; si algo se les da bien, es
precísamente la política.
&lt;/p&gt;
						&lt;p&gt;En el contexto actual, España se encuentra devastada, tanto a nivel humanitario, como
económico y sanitario. La manipulación de una clase política corrupta, narcisista e
irresponsable, pero extremadamente hábil no es solo un problema conocido, sino que es un
problema casi intratable. Solo una concienciación y un debate sobre la utilidad de la
administración pública y de la clase política podrían provocar cambios por puro acto reflejo,
un cambio en el seno de la sociedad civil que nos preguntamos si, ahora sí, estará
despertando.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
					&lt;/div&gt;
				&lt;/div&gt;
			&lt;/div&gt;
		&lt;/div&gt;</description>
            </item>
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